Para recibir un presupuesto preciso, cuanto más completa sea su información, más se ajustará nuestro precio a los costes reales. Normalmente necesitamos cinco dimensiones clave: primero, las dimensiones exactas del producto (largo, ancho y alto), que determinan directamente el uso del material y la estructura de la caja. Segundo, el sustrato y el tratamiento de la superficie, como el papel SBS, el tipo de flauta y si se requiere laminación, estampado en caliente o UV. Tercero, los colores de impresión (cuatricromía o tinta Pantone, a una cara o a doble cara con sangrado completo), que afectan a los costes de planchas y tinta. Cuarto, la cantidad del pedido; el embalaje tiene una curva de costes pronunciada, y la diferencia de precio unitario entre 5000 y 50 000 unidades puede superar el 30 %. Quinto, si es posible, comparta los archivos de diseño, renders, fotos del producto o incluso muestras físicas para que podamos evaluar la complejidad del proceso y proponer mejores alternativas.
También entendemos que muchos clientes parten solo de una idea general. En ese caso, díganos qué producto es, dónde se venderá y cuál es su presupuesto aproximado. Nuestros consultores de empaque pueden recomendarle materiales y estilos adecuados, con ejemplos y especificaciones detalladas. Desde un boceto inicial hasta la producción final, estamos acostumbrados a convertir sus dudas en planes concretos, en lugar de trasladarle la responsabilidad a usted.