Las cajas de cosméticos requieren una fidelidad de color y una textura superficial mucho mayores que los envases estándar, ya que los consumidores suelen tomar decisiones de compra en el mostrador basándose en la primera impresión visual. Utilizamos papel artístico de alto brillo o sustratos holográficos con impresión a cuatro colores más Pantone para garantizar que la caja armonice con las paletas de labiales y sombras de ojos. Las superficies pueden tener acabados con película suave al tacto, laminado mate o barniz UV selectivo para crear un sutil reflejo de luz. Los estilos estándar son de extremo doblado y base con cierre automático en cartón de 250 g a 350 g, que protege los frascos y botellas y se adapta tanto a estantes de exhibición como a insertos para envíos postales.
Para necesidades específicas del sector de la belleza, diseñamos ranuras interiores para tarjetas que protegen los frascos de vidrio, los compactos de polvos y los sets de brochas contra impactos durante el transporte. Todos los materiales cumplen con los estándares de seguridad para el contacto con cosméticos, sin transferencia de olor ni color. Durante el muestreo, proporcionamos pruebas de color físicas para garantizar que la producción en masa coincida con la imagen de marca de su empresa píxel a píxel, ayudándole a diferenciarse en el competitivo mercado de la belleza.